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viernes, 23 de octubre de 2015

Avanzando...

Hace tiempo que no comentaba nada por aquí. Si bien es un blog dedicado principalmente a mis rutas de mountain bike y mis opiniones sobre las mismas, las circunstancias de la vida y el carácter de cada uno, pueden hacer modificar el espíritu original de un blog, como en parte ha ocurrido.

Quiero volver a publicar con la periodicidad habitual que era característica en mí, e incluso de forma más asidua, independientemente de que tenga o no rutas nuevas para colgar.

Ahora mismo, he considerado oportuno aclarar el porqué he estado un tiempo sin aparecer aquí, aunque quien haya leído mis anteriores comentarios, sabe perfectamente que mi vida dio hace unos meses un giro radical y, obviamente, eso ha afectado en mi persona, hasta que he ido asumiendo progresivamente los cambios, adaptándome a la nueva situación y encontrando soluciones para atajar los problemas.

Es en esa fase personal en la que estoy ahora, con la conciencia más tranquila, pues con el tesón característico en mí, he ido abriendo paso a nuevas relaciones sociales, con lo que cuestiones que había comentado en otra entrada anterior, como la soledad y la desesperación, casi son un triste recuerdo, que me ayuda a seguir luchando, con la firme convicción de que con un poco esfuerzo personal, se pueden lograr muchas cosas. Por suerte, siguen habiendo excelentes personas en este nuestro mundo y en estos últimos tiempos he tenido ocasión de conocer a unas cuantas, que han logrado subir mi autoestima y reestablecer, en bunena medida, mi equilibrio emocional.

No quiero saturar esto con comentarios personales, aunque hoy, más que nunca, lo hago público por si alguien se encontrara en la misma situación y poder transmitir que la vida es algo breve, por la que merece la pena luchar y, que como dice mi madre:"por cada puerta que se cierra, dos se abrirán".

Hasta pronto, bikers.

martes, 11 de agosto de 2015

Aprendiendo a volar

Normalmente, la mayoría de mis pequeñas narraciones en este blog están relacionadas con el mundo de la bici y más concretamente del mountain bike. Hoy no voy a hablar de esto, sino de algo más personal.

La suerte o la desgracia, según se mire, de que este blog lo lea tan poca gente, es que me puedo permitir el lujo de escribir algún que otro pensamiento íntimo con la tranquilidad de que igual no lo va a leer nadie  y de paso, me va a servir de desahogo, según dicen los expertos en materia gris.

El caso es que mi situación familiar, que llevaba un tiempo en crisis, como la economía, finalmente ha acabado explotando y eso conlleva a que mi vida, tal y como la he conocido durante un buen puñado de años, va a dar - de hecho ya lo está haciendo -, un giro tremendo, brutal y la adaptación a los nuevos tiempos y cambios no me resulta muy fácil, la verdad.

Muchas veces cuando una situación no funciona, tendemos o bien a buscar soluciones o bien nos adaptamos y la sobrellevamos como podemos. Siempre he sido más partidario de la primera de las opciones, pero en este caso no ha sido así, pese a mis intentos por arreglar una situación que llevaba tiempo sin pasar por sus mejores momentos; quizás he tenido como una venda en los ojos que me ha impedido ver la realidad de las cosas y cuando he querido darme cuenta ya ha sido demasiado tarde. La cuestión es que vuelvo a estar como hace un buen puñado de años, pero bastante más mayor y con el hándicap de tener un hijo que no quiero que sufra lo más mínimo por este cambio en nuestras vidas.

Ahora toca empezar, buscar nuevo nido, pero para eso hay que desprenderse del actual y los tiempos no invitan mucho a que esto se haga de forma rápida y eficiente, con lo que es otro muro que habré de saltar y ahora mismo mis alas son como las de un polluelo que al mínimo intento se va al suelo.

Mi moral anda tocada, muy tocada; escrito esto y siento como un nudo en la garganta y creo que de momento no puedo continuar. 

Bien, acabo de entrar unos días después aquí y éste es mi segundo intento por intentar acabar esta entrada y, afortunadamente, estoy un poco más animado...no me queda otra...el deporte ayuda, quien me iba a decir que nadar me iba a servir de tanto; ahora hago poca bici, pero sí mucha natación, que me relaja y anima.

Estos días he contactado con compañeros, amigos de los pedales, conocidos....pero te das cuenta que la inmensa mayoría - es normal -, tiene su vida hecha y sus propias rutinas y no me apetece ser el típico "pesao" para nadie, del que huye la gente nada más verle.

Una antigua amiga me dijo una frase hace algunos años: "la gente está muy sola, Claudio" y ahora compruebo con rotundidad la certeza de esa frase; me encuentro en una soledad que no busco, no elegida y ahora mismo no sé a qué puertas llamar; sé que es cuestión de tiempo, pero en esta situación el tiempo pasa muy, muy lento y las noches se me hacen eternas, duermo poco y mal, pese al frío del aire acondicionado. 

Siempre he presumido de ser independiente y de hecho disfruto con mis rutas btt en solitario, pero eso es distinto...es elegido; cuando te viene impuesto y con el añadido de un cambio radical en tu vida, parece que el mundo te ahoga y solo ves puertas cerradas a tu alrededor.

Creo que termino aquí; lo cierto es que escribir es un pequeño desahogo. Sólo espero que esto no lo lea nadie y no por mí, sino porque tampoco quiero dar malas noticias ni malos rollos a nadie, cuando normalmente las rutas de btt que subo transmiten sentimiento, pasión y alegría.

Pese a que este es mi pequeño refugio, mi blog, al ser un sitio público, ya me anticipo y pido disculpas por si alguien se siente molesto por esta historia en lugar del detalle de una ruta btt; no soy perfecto ni mucho menos y estoy moralmente muy afectado, me siento muy solo y ahora mismo me asombra comprobar que pueda ser capaz de hacer públicos pensamientos tan profundos, pero a algo me tengo que agarrar y no quiero ahogar mis penas en el alcohol, como suele hacer alguna gente que no sabe a dónde acudir.

No sigo más. Espero que la próxima vez pueda mostrar algo más de optimismo.

Me sigue extrañando esta forma de actuar mía hoy, pero sí, lo voy a publicar...quizás espero que algo bueno pueda ocurrir, pero, también soy muy ingenuo.


Un saludo.
 

jueves, 30 de abril de 2015

Se arregla la cosa

Como reza el dicho de que "no hay mal que cien años dure, ni nadie que lo soporte", parece que las cosas han ido evolucionando algo más rápidas de lo que se me hizo temer y entre lo que me he tenido que mover y los buenos oficios de algunos, mi bici ya la tengo desde hace unos días, con la horquilla reparada, sin crujidos (al menos, de momento) y la  holgura del amortiguador trasero corregida.

El primer día que volví a coger la bici me limité a realizar una ruta en torno a los 40 km., sencilla, por asfalto y caminos sin complicaciones, tan solo para ver mi estado físico....y el de la bici. Las sensaciones no fueron malas.

El segundo día, emocionado como un chavalín el día que empieza sus vacaciones veraniegas, cargué la bici en el coche y me fui a hacer el trazado de una marcha btt. Sufrí algo en lo físico, pero compensado quedó con lo que disfruté. Nuevamente la bici se portó.

Y al tercer intento, me planteé una ruta larga, dura, de las que yo suelo llamar "mis retos". Unos 72 km. con un desnivel en torno a los 1300 metros y unas 5 horas...Nos volvimos a portar la bici y yo.

De todo esto informaré poco a poco, pues hay trazados interesantes que creo que merecen la pena dar a conocer.

En definitiva...he vuelto y con renovadas ilusiones.

Un saludo y hasta pronto.

sábado, 14 de marzo de 2015

Y yo sin mi bici...

Mi querida y añorada compañera de viaje por esos caminos.
Desde hace unas semanas venía notando un crujido al pedalear por zonas pedregosas, que no por asfalto, y que yo situaba principalmente en los basculantes o incluso, en la suspensión trasera.

Cuando me inicié en este mundillo del btt, tuve una fuerte caída por el cauce del Vinalopó entre Elda y Novelda, al no realizar la labor previa de comprobar los aprietes de la tornillería, cierres, etc. y desde entonces cogí algo parecido al pánico a que se me aflojase algún cierre por no haberlo mirado antes y volviera a sufrir una caída como la que tuve, en la que quedé inconsciente (iba solo) y suerte que pasó un camión de una marmolera y me llevó a la Cruz Roja de Novelda, donde me atendieron hasta mi recuperación.

En las sucesivas y mejores bicis que he tenido, he sido maniático de esos "aprietes", pero, !ay¡ amigos, conforme ha pasado el tiempo, las bicis parece que han mejorado mucho, pero también su delicadeza y poco aguante.

Como decía al inicio, notaba ese crujido y algún amigo me decía que podía ser de la tija del sillín...y recordé haber leído un artículo relativo a los ruidos de la bici e indicaba de la conveniencia de revisar periódicamente esa tija, limpiarla y engrasarla...así lo hice y me pareció en la siguiente salida que el ruido había disminuido, pero, qué va!! vuelta al mismo cric - cric.

Tras mi última salida de esta semana, ya con cierto temor, me dirigí a la tienda a comentarles el tema y automáticamente, haciendo fuerza, el ruido no venía de los basculantes, sino más bien de la dirección. La limpiaron y engrasaron, pero seguía haciéndolo. La miraron a fondo y...descubrieron una fisura en la horquilla. Al parecer salió una partida defectuosa con ese problema por el 2013 y soy uno de los que le ha tocado la china. Como mal menor, todavía está en garantía, al no haber hecho dos años esta bici, pero, por otra parte, de dos a tres semanas, sino más, que me voy a quedar compuesto y...sin bici.

Retomaremos la elíptica de casa y algo de natación, pero no es lo mismo, ni mucho menos y no ha pasado ni un día y la echo tantísimo de menos como si fuera (que lo es) parte de mi vida. Y es que, para el que no entienda esto, la bici ha resuelto mis problemas de dolores en los meniscos, me he vuelto a sentir normal, ya que pasé casi un año con muletas y estas cosas no se olvidan. 

Me he extendido mucho, más de lo que sería deseable, pero tenía que desahogarme de alguna manera para expresar lo que siento y, como, por suerte o por desgracia, creo que no me lee ni el tato, pues a nadie ofenderé por haber puesto este tochaco.

Otro día más y espero...que mejor.

viernes, 6 de marzo de 2015

Sobre la VI Marcha MTB de Crevillente

El pasado 1 de Marzo de 2015 tuvo lugar la VI edición de la marcha mtb de Crevillente, organizada por el club ciclista Jaume el Barbut de esa localidad alicantina.

Si bien estaba inscrito y con la idea de realizarla por primera vez, ya que es una de las mejor valoradas de todo el Levante español y la más numerosa de la provincia alicantina, un inoportuno catarro complicado con la ingesta de antibióticos, me dejaron sin los ánimos suficientes para afrontar una prueba de estas características, con un desnivel en torno a los 1200 m. y unos 45 km. de recorrido.

Así que me lo tomé con relativa calma y quedé con un amigo que suele realizar fotos para las distintas marchas cercanas a Alicante, con la idea de ver el ambientillo desde otro punto de vista y, ya de paso, participar del ágape final post-carrera.

La participación ha bajado respecto a 2014, ya que la cifra de inscritos en este año ha quedado en 1200 bikers, unos 300 menos que en la pasada edición; quizás el hecho de ser un trayecto parecido al anterior, pero con más pista y menos trialeras ha desanimado a unos cuantos. En mi caso, precisamente esos comentarios que oí relativos a un trazado más pistero que otros años, me hubieran ayudado mucho, no ya a terminarla, sino a realizar un tiempo relativamente decente para lo que es mi nivel.

Tuve ocasión, además, de conocer a Vicente, presidente del club ciclista Jaume el Barbut, una persona muy entregada a la causa ciclista - como no podía ser menos -, además de ser muy amable y simpático.

El ágape fue variado, bueno y numeroso, no faltaba nada, pese a las muchas ganas que le poníamos todos los presentes...llegó a sobrar comida incluso. Los voluntarios muy atentos y dispuestos y respecto a la climatología, la mañana, prácticamente veraniega, ayudó a disfrutar todavía más de una gran jornada ciclista.

En resumen y aunque mi participación fue desde la barrera, disfruté de una buena mañana de ambiente ciclista con buena compañía.



domingo, 22 de febrero de 2015

1ª Marcha BTT Sport Club Alicante

Trazado de la marcha por Orgegia y Juan XXIII 



En esta mañana, del 22/02/2015, ha tenido lugar la 1ª Marcha BTT organizada por el Sport Club Alicante, que con una distancia total de 17 km. ha comenzado desde las puertas del Sport Club y básicamente ha discurrido por Orgegia y las sendas de Juan XXIII.

El trazado, si bien corto, plantea una nueva variante a las rutas existentes por la zona, lo que siempre es de agradecer. En mi caso, pensaba realizar esta prueba, pero como amigos y conocidos a los que había tanteado no veían con buenos ojos pagar la inscripción para una ruta tan corta y cercana a Alicante, por la que entrenamos habitualmente, al final, desistí yo también de llevarla a cabo.

Como aún así tenía cierto gusanillo que me recorría por mi interior, al final, he cogido mi cámara y me he plantado por la zona para tomar unas cuantas fotos de los bikers y tener un punto de vista distinto al habitual, al adoptar una postura más pasiva...y qué envidia me han dado, pues me veía más encima de cualquier bici que sacando fotos, pero a lo hecho, pecho.

La mañana ha resultado más calurosa que en días pasados, pero con un fuerte viento que habrá incordiado a más de uno. 

Dejo algunas fotos tomadas de la prueba, así como una imagen del trayecto de esta marcha.



 
 

sábado, 31 de enero de 2015

La primera carrera UCI de MTB por etapas de la temporada 2015: La Costa Blanca Bike Race

Imagen de la meta en Finestrrat
Como indica el título, los días 22 a 25 de enero de este año, tuvo lugar la primera edición de la Costa Blanca Bike Race, una competición  de carácter internacional de bicicleta de montaña que ya en su primera edición ha formado parte del calendario UCI.

Esta prueba ha tenido cuatro días de duración, en la que cada día se disputa una etapa cuya distancia oscila entre los 50 y 60 kilómetros.

Las cuatro etapas fueron desde estas localidades: Benidorm, L'Alfàs, Polop y Finestrat, es decir zonas muy bonitas de la Costa Blanca, donde el paisaje y el clima hacen una cóctel idóneo para este tipo de pruebas.

Esta competición se ha disputado por parejas, que deben rodar juntas ya que el margen de diferencia permitido por la organización es de solo 2 minutos.

Un amigo mío, Veni, estuvo por allí de voluntario y le encantó la experiencia, pues es una forma, aunque distinta de participar directamente en un evento de estas características.

Yo estuve en la última jornada, la final, con llegada al Polideportivo de Finestrat y tuve la ocasión de tomar alguna instantánea, que dejo aquí. Los primeros: Mantecón y su compañero Skarnitzl, que se adjudicaron esta primera edición de la competición Costa Blanca Bike Race.

Qué sana envidia...
Llegando ya a la meta Mantecón y Skarnitzl




viernes, 16 de enero de 2015

Reflexiones en voz alta: algo muy personal

Potitos, recuperadores sencillos y cómodos de tomar.
Normalmente, cuando salgo a dar pedales, no es habitual en mí complicarme a la hora de plantearme qué como o qué no, por los efectos que me pueda acarrear durante la ruta.

Cuando salgo por las mañanas - creo recordar que ya lo comenté en otra entrada -, mi desayuno habitual, que, al fin y al cabo, es a lo que está acostumbrado mi organismo y lo que funciona no merece la pena cambiarlo.

El tema es distinto cuando la ruta es por la tarde. Si hablamos del verano, con el calor que hace en Alicante, la hora de salida, como muy pronto no es antes de las 17:00 horas, lo que da cierto margen a mi cuerpo para hacer una digestión mínima si la comida no ha sido abundante, cosa que sí suelo tener en cuenta, con lo que asunto resuelto también.

Cuestión distinta es cuando las salidas son en invierno y no queremos rodar de noche (en mi caso, ahora más, puesto que las luches chinas me la han jugado y la batería me ha durado menos que un caramelo a la puerta de un colegio). 

Como le pongo voluntad al asunto, he ido adoptando diversas tácticas bajo el método de "ensayo y error". Quiero aclarar que mis rutas en invierno son máximo a las 15:15 h. para hacer un tiempo mínimo.

El pasado año probé a tomar medio bocadillo en el trabajo, con un par de plátanos, a eso de las 12:30 - 13:00 horas. A las 16:00 horas, ya no podía ni con mi alma, tenía el estómago encogido del hambre y deseando acabar para tomar algo y como no soy habitual de los geles, pues mal apaño éste.

Este año he probado a comer, pero poca cantidad, como un poco de arroz blanco y un poquito de salmón, pero me entra hambre igualmente, aunque en este caso, sí me he llevado algún plátano que me ha hecho sentirme medianamente bien durante rutas de tipo medio y duración en torno a las 3 horas - 3 horas y media.

Como me gusta leer artículos sobre estos temas, recordaba que para después de los entrenamientos, transcurridos unos 30 - 45 minutos el organismo se muestra especialmente receptivo a recibir nutrientes que le permitan acelerar la recuperación tras el esfuerzo realizado. Es lo que llaman "ventana metabólica". Y recomiendan muchos artículos como opción fácil y cómoda el ingerir los potitos de los bebés, pues llevan justo todo lo que el organismo necesita para iniciar su recuperación.

Como mi problema era a la inversa, es decir, qué tomar justo antes de iniciar una ruta, que no me lastrara, no se me ha ocurrido otra cosa que adquirir unos cuantos botes variados de potitos para peques y hacer la prueba. ¿Qué ha pasado? Pues tomé hace un par de días un potito y me quedé como si nada, me tomé otro y pensé: "bueno, algo es algo, pero me tomaría otra cosa" y le metí mano a la caja de cereales y tomé dos puñados generosos que me hicieron sentirme bastante mejor. A los 15 minutos siguientes ya estaba dando pedales, sin sensación de pesadez alguna en mi cuerpo y a las dos horas paré a tomar un plátano que, como medida previsora, había incluído en mi mochila y lo cierto, es que, posiblemente, vuelva a repetir la experiencia de los potitos....eso sí, cambiaré de sabor!

Hasta la próxima!!!



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felices fiestas

Otro año que se nos va. Ha pasado ya  el sorteo de la lotería nacional y, para variar, sin pena ni gloria, por lo que a premios respecta. Nos queda el consuelo de la salud, que no es poco, si la podemos conservar.

Este final de año, con gusto amargo para mí al haber sufrido el robo de mi querida cámara de vídeo que tanto me pensé para comprar, para uso exclusivo de las nuevas rutas mtb y del no tan querido, pero no por ello, menos apreciado, móvil chino imitación Samsung Galaxy Note 3. Me han dejado momentáneamente incomunicado y "tocado" psicológicamente al comprobar, en primera persona, la maldad de la gente y de lo que es capaz aunque sea por algo de no excesivo valor económico.

Pero, como tantas y tantas veces, toca levantarse, pues como muy bien reza el dicho: "lo que no te mata, te hace más fuerte".

Así pues, os deseo a todos y a todas unas muy felices fiestas, no os empachéis de turrón y dulces y sacad siempre un hueco para dar unas cuantas pedaladas....la báscula y el propio organismo lo agradecerá y mucho. Sed buen@s y felices.

domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Qué desayunamos antes de hacer una ruta mtb?

Es muy habitual en la mentalidad española que, tras levantarse y asearse, se marcha uno directo de casa, sin tomar nada, o en muchos casos un simple café o un colacao.

Según los expertos esto es una auténtica salvajada y nos recomiendan seguir el dicho de: "desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo".


Bien, lo cierto es que si el desayuno es importante en cualquier circunstancia, podemos hacernos una idea de la trascendencia que adquiere antes de cualquier actividad deportiva.

En esta ocasión no voy a exponer los artículos que suelo leer sobre el tema, ya que es una cuestión que me interesa, pero que, personalmente, no comparto. Por ejemplo, en muchas revistas sobre mtb, se nos aconseja desayunar entre 2 y 3 horas antes de una prueba. En mi caso, no soy un habitual de marchas ciclistas, más bien es la excepción, pero sí suele ser mucho más corriente el que realice rutas largas en cuanto a distancia y tiempo, por ejemplo, trayectos de unas 5 horas y entre 60 - 80 km. no es algo descabellado en mi caso y es a lo que me voy a referir. No soy muy amigo de madrugar, pero si salgo a las 8:30 o a las 9:00 h. para hacer una ruta de 5 horas y me he de levantar a las 6 de la mañana para desayunar, ya os digo que dejo de dar pedales!!! ¿Qué suelo hacer yo cuando voy a hacer una ruta larga o dura o las dos cosas? Pues hacer lo que hago siempre, simple y llanamente. 

En mi caso, sí soy de los que no pueden salir de casa sin el estómago lleno por la mañana, sea la hora que sea y acostumbro a meterme entre pecho y espalda una buena jarra de café con leche de soja, dos kiwis, dos o tres tostaditas pequeñas integrales y o bien un buen puñado generoso de cereales integrales o bien un par de madalenas de almendra (eso sí de horno tradicional, no de las envasadas superindustrializadas). Vamos, que salgo de casa bien servido.

Eso es lo habitual en mí, vaya a trabajar o vaya a dar pedales. La diferencia, en cuanto a las rutas en bici, en la dureza de la misma; si voy a hacer una ruta de entre dos y tres horas, no muy exigente, únicamente llevo agua; si la ruta es muy exigente y de tres horas en adelante, sí llevo, como mínimo, un plátano, pues además de una fruta recomendada para prevenir calambres, su elevado contenido en potasio, vitamina B6 y un largo etcétera, es que, encima es de las pocas cosas que puedo comer dando pedales y me sienta estupendamente. Creo que queda bien claro!!

En las rutas especialmente duras, además de aumentar la provisión de agua, no me gustan los líquidos tipo "aptonia" porque me dan mucha sed y no noto ninguna mejoría, con lo que me limito al agua, en mayor cantidad, también intento tomar algo de frutos secos (no fritos), del tipo de pasas, pipas de calabaza, nueces, etc. En los Mercad... venden unos botes de frutos secos para ensaladas que contienen esa mezcla que viene muy bien para las rutas de nivel.

Y, poco más que añadir. Seguramente si me leyera algún experto nutricionista habría cosas que no compartiría con lo expuesto aquí, pero cada persona es un mundo y a mí me va bien con lo que hago y en los momentos en que lo hago. 

Finalmente, lo único que aconsejaría es que si alguien quiere probar algo antes de una ruta especial o una marcha, prueba, etc., que lo haga antes de esa fecha, porque nunca sabemos cómo va a reaccionar nuestro organismo ante algo distinto de lo que ingerimos habitualmente. 

Hasta la próxima!!

domingo, 30 de noviembre de 2014

Mi máquina

Como me considero una persona educada, creo que es hora de que también presente a mi compañera de batallas, con la que comparto rutas, aventuras y desventuras por esos campos y montes.

Este artículo es el test que se hizo sobre el modelo de mi actual compañera.



Parece que Merida le ha cogido la medida a la gama trail, y sus One Twenty se van reproduciendo por nuestros caminos, síntoma de que funcionan pero que muy bien. Si bien el año pasado elegimos un modelo más alto de gama, este año hemos querido probar el 900, no sólo por el gran precio, sino por un montaje muy adecuado y un peso que la sitúa como la segunda más ligera del comparativo. Y eso siempre es de agradecer. De la One Twenty 900 destaca de primeras la calidad de un cuadro con tubería en aluminio hidroformada, que, junto a su tubo de dirección conificado y sus buenos acabados, nos muestra un sistema de cuatro puntos de giro, con uno de articulación entre tirantes y punteras. En marcha se traduce en un rodar muy equilibrado en todo tipo de terrenos.
Merida One Twenty 900. Mucho más por mucho menos.
8 abril, 2013 - Test
¡Qué bien lo está haciendo Merida con esta gama desde hace un par de años! El One Twenty 900 logra una relación entre montaje-rendimiento y precio inigualable. A ver qué opinas tú…

Sí, la Merida pedalea muy bien, baja bien y no tiene demasiado vaivén pedaleando con fuerza de pie. El amortiguador Suntour Epicon cuenta, además, con palanca de bloqueo, con lo que no tendrás problema a la hora de rodar por pistas duras o asfalto. La horquilla Manitou, por su parte, la única del comparativo de esta marca, cuenta con precarga de aire, rebote y ajuste de compresión hasta bloqueo, que funciona perfectamente. La Minute Expert tiene 130 mm de recorrido y es suave de principio a fin. Así que si pesas más de 75 kg o te gustan las horquillas más progresivas, pon más aire en la precarga, porque de otro modo verás cómo alcanzas tope fácilmente.
Hay dos cosas que marcan el carácter de la Merida en marcha. Una, la corta longitud del tubo horizontal, que te hace sentarte con el cuerpo muy encima del manillar. Y dos, que los ángulos, sin ser muy rectos en teoría, en la práctica sí que dan esa sensación. Los 130 mm de recorrido de la horquilla, más los ángulos ligeramente verticales, más la altura de pedalier, hacen que la Merida se muestre un poco nerviosa en zonas técnicas, con lo que te encontrarás más a gusto en un uso más cross country que trail. Del mismo modo, los neumáticos, los Schwalbe Racing Ralph, también tienen una tendencia más pedaleadora que para zonas técnicas.
Una de las cosas más interesantes de la Merida, junto con el peso, es la elección de componentes. La transmisión Shimano con pulsadores SLX y cambio trasero XT va de maravilla. El desviador también es SLX y cuenta con 10 piñones, una de las pocas del comparativo. Los frenos, unos sencillos 446 de Shimano, al final acaban siendo un acierto, ya que funcionan sin problema para ser una gama tan sencilla y no dieron problemas durante todos los días de pruebas. El resto de los componentes Merida están a la altura de las circunstancias, aunque algunos como manillar, tija y sillín tengan unos acabados un poco básicos. En definitiva, la One Twenty 900 es ligera, viene bien montada y tiene tendencia cross country. Sí, es nerviosa y muy corta de espacio en el cockpit, pero por este precio y con este montaje, encontrarás muy pocas que bajen de los 13 kg…

A favor

  • Calidad del cuadro y ligereza
  • Precio
  • Suavidad de la horquilla y dial de bloqueo en compresión

En contra

  • Posición de conducción
  • Estabilidad a la hora de bajar
  • Componentes Merida sencillos

FICHA TÉCNICA

Merida One Twenty 900

1.599 euros

12,870 kg (sin pedales)

130 mm / 120 mm

CUADRO

Material: Aluminio

Tallas: 16, 18, 20 y 22”

Garantía: De 5 años

SUSPENSIONES

Horquilla: Manitou Minute Expert TS Air. 130 mm de recorrido

Amortiguador: SR Epicon Lorp

TRANSMISIÓN

Pedalier: Shimano M552 / 42-32-24

Casete: SRAM PG-1030 / 11-36

Cadena: KMC X10 10S

Pedales: XC Alloy

Mandos de cambio: Shimano SLX

Cambio: Shimano Deore XT

Desviador: Shimano SLX

RUEDAS

Llantas: Merida XCD Lite

Bujes: Shimano M475 Disc

COMPONENTES

Neumáticos: Schwalbe Racing Ralph 2.25”

Frenos: Shimano 446Discos: 180 mm delantero y 180 mm trasero

Manillar: Merida Pro OS / 680 mm

Potencia: Merida Pro E OS / 90 mm

Dirección: FSA 55EP Neck

Tija de sillín: Merida Pro K SB0 31.6

Sillín: Merida Pro SI

Cara de bicicleta


Para variar un poco y comentar algo distinto a rutas mtb, he visto muy interesante este artículo sobre la mujer y las bicis en el siglo XIX, extraído de "todomountainbike", la wikipedia y "código nuevo".

A finales del siglo XIX las bicicletas se convirtieron en un instrumento en pro del feminismo, pues permitían a  las mujeres moverse con total libertad por las ciudades y eliminar restricciones victorianas respecto a la ropa femenina, de forma que estas pioneras ciclistas pudieran vestir prendas que les permitieran participar en actividades físicas. 

Esa independencia femenina en cuanto a movimiento y pensamiento no se veía con buenos ojos por la sociedad masculina y machista de la época, por lo que algunos médicos empezaron a hablar sobre los perjuicios de la actividad ciclista para evitar que las mujeres siguieran utilizando la bicicleta. Y así se inventaron una enfermedad denominada "cara de bicicleta", consistente en labios demacrados, ojos saltones, rostro de cansancio,....una enfermedad que podía afectar a quienes hicieran uso de sus bicicletas para desplazarse, pero especialmente a las mujeres. 

Con la llegada del siglo XX y la modernidad, muchos médicos variaron su discurso y llegaron a hablar de las bondades de la actividad ciclista, hasta que, conseguida su aceptación por la clase alta de la época, esa curiosa enfermedad dejó de existir.

Curiosa historia.